¿ES AMOR O DEPENDENCIA?

Recomendaciones de la Doctora Descanso

“La mejor manera de ser feliz con alguien es aprender a ser feliz solo.
Así la compañía es una cuestión de elección y no de necesidad”.
Mario Benedetti, escritor, poeta y dramaturgo uruguayo (1920-2009)

Depender de la persona que se ama es una manera de enterrarse en vida, un acto de automutilación psicológica donde el amor propio, el autorespeto y la esencia de uno mismo son ofrendados y regalados irracionalmente. Bajo el disfraz del amor romántico, la persona apegada comienza a sufrir una despersonalización lenta e implacable hasta convertirse en un anexo de la persona “amada”.

Amor y dependencia no son sinónimos, ni mucho menos. Puede que el mundo de las emociones y de las relaciones humanas sea confuso y difícil de investigar, pero lo cierto es que estos dos elementos presentan muchas diferencias que permiten discriminar entre el uno y el otro.

No obstante, los mitos acerca del afecto y sobre las relaciones de pareja hacen que no todo el mundo tenga claras las diferencias entre la dependencia emocional y el amor. Muchas veces, el simple hecho de creer en un estereotipo sobre cómo debe ser la relación amorosa perfecta hace que quedemos tan encasillados como los conceptos que utilizamos para pensar en el cariño y los lazos afectivos.

Pero, ¿cómo podemos distinguir entre la dependencia y el amor?

Amar y depender no son, ni pueden ser, lo mismo, y existen numerosas diferencias entre el amor y la dependencia emocional, que son:

1. En el amor existe una búsqueda de contacto y en la dependencia una evitación de la soledad

En la dependencia emocional, todo lo que nos aporta la relación está planteado en un sentido negativo, mientras que con el amor ocurre lo contrario. Eso significa que en la dependencia emocional, el contacto con la otra persona es una herramienta para hacer que desaparezca el malestar, mientras que en el amor la compañía y la presencia del otro es algo que produce bienestar.

Dicho de otro modo, en el amor estar con alguien aporta un valor positivo, mientras que en el caso de la dependencia emocional esto es visto como un recurso para evitar la falta de alguien, y por consiguiente se busca la eliminación de algo negativo.

2. En el amor se busca Vivir la experiencia y en la dependencia Disponer de herramientas

Prácticamente todo lo bueno que nos brinda una relación amorosa tiene que ver con el valor subjetivo de la experiencia de estar con alguien. Es decir, no podemos explicar con palabras qué aspectos de nuestra vida se ven mejorados con la presencia de alguien a quien queremos.

Sin embargo, con la dependencia ocurre más bien lo contrario, porque cuando pensamos en la relación tendemos a identificar aspectos muy concretos de nuestra vida en los que se nota la presencia del otro. Por ejemplo, la posibilidad de acceder a un grupo de amigos, el hecho de no tener que volver a vivir en la casa de los padres, etc. De algún modo, la relación es vista como una suma de estas opciones de mejorar nuestra vida, no es algo que vaya mucho más allá de esta unión de ventajas.

3. En el amor existe la Opción de negociar y en la dependencia una Fe ciega en la relación

En el amor, se tiene claro que, aunque para mantener una relación estable hay que hacer ciertos sacrificios, estos deben ser razonables y es perfectamente legítimo cuestionar sus límites.

La diferencia que este aspecto marca con respecto a la dependencia es que en esta segunda los límites ni siquiera son cuestionados por puro miedo. Aquí, la relación no es vista como algo dinámico que puede ir adaptándose a las necesidades de ambos, sino que se percibe más bien como una serie de normas rígidas en las cuales hay que encajar. Esto hace que la dependencia crezca más, ya que la posibilidad de dañar la relación con cualquier pequeño detalle hace que se le esté prestando atención constantemente.

4. En el amor se le brinda Atención al bienestar y en la dependencia Atención a las obsesiones

En el amor, lo que importa es el bienestar de las personas involucradas, y la relación es tan sólo el medio a través del cual se produce el encaje entre personas que disfrutan del contacto mutuo.

En el caso de la dependencia, sin embargo, la atención va dirigida a la idea de la relación en sí, que casi siempre está compuesta por estereotipos y rituales que hay que repetir una y otra vez. Es decir, se utiliza la relación como una manera de darle una estructura predecible y estable al día a día.

5. En el amor se quiere a esa persona y en la dependencia se quiere lo que nos ofrece esa persona

En el amor, la diana de todas las emociones positivas que experimentamos en la relación es siempre la persona por la que sentimos ese vínculo emocional fuerte.

En cambio, en situaciones de dependencia, lo que se valora es todos esos cambios que la posibilidad de relacionarse con esa persona ha introducido en nuestras vidas.

6. En el amor hay  Flexibilidad y en la dependencia Horarios fijos

En el amor la libertad de cada persona involucrada es algo que se da por hecho. Eso significa que, por defecto, se asume que cada uno puede hacer lo que quiera, y las excepciones tienen que esta previstas y contar con una justificación.

En la dependencia, lo que se da por hecho es una cierta rutina, con lo que cualquier transgresión de estas costumbres produce malestar.

Es por eso que una de las principales diferencias entre el amor y la dependencia es que la segunda puede ser comparada metafóricamente con una adicción, ya que consume gran parte del tiempo y el mayor impacto emocional que provoca es el malestar generado al salirse de los horarios.

7. Potenciación de la baja autoestima

El amor no tiene por qué hacer que nuestra autoestima mejore, pero la dependencia sí hace que esta empeore. El motivo es que, al percibirse constantemente una sensación de vulnerabilidad, las preocupaciones orientadas a hechos que no dependen de uno mismo (como el hecho de que la otra persona lleve unos minutos de retraso al volver a casa) alimentan la idea de que no se puede hacer nada por evitar el malestar.

Entonces…¿qué es la dependencia emocional? La Dependencia Emocional es una adicción hacia otra persona, generalmente la pareja. Cuando uno sufre dependencia, genera una necesidad desmesurada del otro, renunciando así a su libertad y empezando un camino de lo más tortuoso y desagradable, en que por cada minuto de falsa felicidad, derramamos litros y litros de lágrimas.

Ahora bien, en todas las personas que sufren Dependencia Emocional manifiestan lo siguiente:

· Necesitar al otro                 

· Exigirle más muestras de amor y atención, ya que si no, interpreto que “no soy importante para él” “que no me quiere”

· Desear que en todo momento quiera estar conmigo, que me haga sentir constantemente que “soy su prioridad”, aunque a menudo, por la manera de ser del otro, no lo voy a sentir

· Generar una gran necesidad de control absoluto del otro (y esto lleva a discusiones en la relación)

· Dejar de ser yo, de comportarme de acuerdo con mi personalidad, para gustarle más al otro, para asegurarme de que el otro me siga eligiendo y no me deje. Incluso puedo llegar a hacer cosas que jamás me habría imaginado que iba a hacer (cosas incluso degradantes para mi) con tal de no perderle

· Sentir pánico a que el otro me abandone

· Ir dejando amigos de lado, seres queridos…ya que el mundo gira totalmente en torno a la pareja; nos vamos aislando con el otro. Aunque el otro, a menudo, sigue con su vida de amigos y demás

· Convertir a la pareja en el centro de nuestra de nuestros pensamientos y de nuestras preocupaciones. Nuestros problemas siempre giran entorno a esa persona

· Ansiedad y dificultad para dormir bien por las noches, a menudo sentir una gran impotencia por la misma situación

· Rupturas reiteradas y reiteradas reconciliaciones, siempre volviendo con los mismos propósitos de cambio una y otra vez, una y otra vez…aunque no cambie nada

· A la persona dependiente, en realidad no le gusta cómo es el otro, ya que le hace sufrir mucho por su manera de ser y comportarse, por su personalidad…pero aun así no quiere dejar de luchar. Su vida se ha convertido en eso, una lucha que nos va marchitando, quitando la ilusión. A menudo quien sufre esta dependencia se va haciendo invisible

· Es probable que la persona dependiente tenga alguien con quién desahogarse, alcanzando a percibir que es una y otra vez la misma historia

· A veces hay maltrato. No se da en el 100% de los casos, pero en muchos de ellos hay implícito un maltrato psicológico que se hace bastante evidente cuando en una terapia se empieza a analizar y profundizar en los detalles de la relación. A veces, incluso puede ser físico.

Entonces, ¿Qué caracteriza a una relación basada en la dependencia emocional?

  1. QUEJAS: En la mayoría de los casos de dependencia, hay una NO ACEPTACIÓN DEL OTRO, es decir,   la persona dependiente quiere al otro, quiere retenerlo, pero su manera de ser no le gusta. No le gusta que sea tan liberal, o tan independiente, o tan pasivo, o tan egoísta, o tan poco comunicativo, o tan poco afectuoso, etc… O sea, en otras palabras: NO LE ACEPTA COMO ES. Ahí empiezan las quejas, malas caras y reproches constantes para exigirle al otro que cambie. Que entienda que no tiene que ser así.
  2. RUPTURAS: Cuando estás en una relación de pareja sana y equilibrada, no hay rupturas repetidas como en los casos de dependencia. En éstos últimos, es muy frecuente escucharles contar que han dejado la relación varias veces, pero que a los pocos días de hacerlo, no lo pueden resistir y se reconcilian. Les gusta fantasear con la idea de que su amor es TAN fuerte que puede con todo, y que por ese motivo van a superar cualquier huracán. Al volver, hablan largo y tendido de la relación, de lo que tiene que cambiar cada uno para que el otro esté a gusto, y no se dan cuenta de que el precio que ponen es tan alto que no están dispuestos a pagarlo. Y se vuelve a repetir la misma historia otra vez.
  3. AISLAMIENTO Y PÉRDIDA DEL YO: la persona dependiente, se va encerrando cada vez más en su dependencia. Vive por y para el otro. Es frecuente que no haga planes con amigos u otras personas, por estar pendiente de si su pareja le va a proponer algo a última hora y situaciones de este tipo. Van dejando de cuidar las otras personas importantes. La persona deja de ser quien es, al estar totalmente focalizada en el otro, en lo que el otro quiere, desea, decide, le gusta o piensa, la persona que sufre la adicción se convierte en lo que siente que el otro busca.
  4. SER LA PRIORIDAD: la persona dependiente casi siempre tiene una baja autoestima y autoconcepto, y se mostrará vulnerable si su pareja no es de los que demuestran afecto constantemente, ya sea porque no le sale de manera natural, o porque en realidad es frío en ese aspecto. Es en este punto cuando la persona dependiente necesita sus “dosis”, esas que ya no recibe, empieza a exigirlas. Como la prioridad de la persona dependiente es su pareja, sin ninguna duda, ésta espera y exige, que a su pareja le pase igual con ella, y habrá un conflicto cada vez que la pareja haga planes que no incluyan al dependiente; éste último sentirá que está en el último escalón en la escala de personas importantes del otro.

¿QUÉ HACER PARA SUPERAR LA DEPENDENCIA EMOCIONAL?

Lo primero a mencionar es que la dependencia emocional se puede superar, si se:

*Toma conciencia de la situación: Es el más difícil porque el dependiente se aferra tanto a esa relación que la simple idea de tener que alejarse le produce un pánico desmesurado, una ansiedad aplastante. Tomar conciencia implica tener que aceptar que aquello no funciona, y que se va a acabar, pero cuando hay una adicción no es nada fácil pensar en vivir sin aquello que sentimos que tanto necesitamos.

*Piensa en lo sufrido: Una vez somos conscientes de lo que nos pasa y aceptamos nuestra dependencia, tenemos que ir dejando espacio en nuestra mente a la idea de que debemos hacer un cambio y soltar al otro. Para ello, es muy bueno pensar mucho en la dependencia, darnos cuenta de todo cuanto hemos llegado a hacer, cuanto nos hemos arrastrado, degradado, cuanto hemos cambiado a causa de esa necesidad de no perder al otro.

*Hace un listado de lo negativo: una lista de todo aquello que no nos gusta del otro, eso por lo cual nos irritamos, decidimos romper, y eso que prometemos aceptar o cambiar en cada reconciliación. Esa lista de características que se tienen muy en mente, mismas que hay que repasar, y repetir aceptando que no van a cambiar. Que esta persona es así y admite que no la aceptas tal y como es.

*Refuerza la autoestima: recibe ayuda profesional, cuídate física y emocionalmente. Haz ejercicio, da prioridad a tu descanso, a tu alimentación, etc.

*Genera un cambio, soltando, y dejando la relación: cuando demos éste paso, que de entrada nos parece totalmente imposible, tendremos que atravesar otro camino tortuoso y duro: el Síndrome de Abstinencia. Cuando éste aparezca sentiremos:

-Ansiedad

-Desgarro en el corazón

-Pensamientos obsesivos del ex

-Reproches por haberle dejado

-No comprender por qué lo hemos hecho, arrepentimiento

-Recordar todo lo bueno que tenía y olvidar el resto

-Ganas de llorar desconsoladamente

-Insomnio

-Necesidad CASI incontrolable de contactarlo o contactarla

*Supera el síndrome de abstinencia: cada vez empezará a ser menos frecuente hasta que desaparecerá. No obstante, si se cede (sobre todo al principio) y se regresa a la relación, aunque en los primeros momentos se siente  paz y calma (como el que obtiene de nuevo la droga) iniciarán de nuevo las mismas situaciones  y volverán exactamente las mismas quejas, discusiones y problemas entre los dos. Las recaídas son normales, si bien es mejor esforzarnos por evitarlas. Pero lo importante es que volvamos a nuestro eje, que volvamos a salir de allí con más fuerza y ésta vez con más determinación. Si en éste punto ya hemos empezado el trabajo con la Autoestima, va a ser más fácil evitar volver a entrar en la misma rueda de la relación.

*Contacta algún amigo importante, de esos que aún siguen allí a pesar de todo, y pedirles si podemos llamarles cuando nos aplaste el síndrome de abstinencia. Así, si podemos hablar con alguien en ese momento tan crítico, la ansiedad se irá desvaneciendo hasta desaparecer.

*Mantiene Contacto “0”: Debido al Síndrome de Abstinencia, lo más fácil cuando tenemos esa necesidad tan fuerte de la otra persona, es ponernos en contacto con él o ella, ya sea con una llamada, un sms, un correo electrónico o ir directamente a verle. Si hacemos esto hay que tener claro que volvemos a activar todos los síntomas de malestar que nos producía la dependencia, todos. Y tenemos que volver a salir otra vez. Ocurre bastante en los procesos de “desenganche” pero hay que intentar sobreponerse y evitarlo. Si hay una adicción, hay que hacer desaparecer la persona de nuestra vida, vencer la necesidad de volver a tenerlo con nosotros y romper así con la dependencia.

*Aprende a estar solo y disfrutar de tu propia compañía: Si justo cuando soltamos la relación de Dependencia empezamos una nueva relación con otra persona, que de entrada nos parece que es justo lo que siempre hemos buscado, lo más probable es que no salga bien. Y esto es porque aún no se ha hecho el proceso de recuperación, de romper con la adicción. Hasta que no pase cierto tiempo, seguimos siendo dependientes, lo admitamos o no.  Y es que si aun así, empezamos una nueva relación, lo más probable es que pase una de estas dos cosas:

  • Que empecemos a verle defectos y disgustarnos con esta nueva persona que está a nuestro lado, debido a que aún pensamos en nuestra anterior pareja (con la cual desarrollamos la dependencia)
  • Que aparentemente la nueva relación vaya muy bien, hasta que “ahoguemos” al otro al empezar a mostrar nuestros síntomas de dependencia hacia él o ella. O sea, generamos también y sin darnos cuenta, una dependencia con esa persona. Repetimos el proceso debido a que no lo habíamos resuelto satisfactoriamente. Esto va a suceder porque no nos hemos dado el tiempo necesario de desenganche, de recuperación de nuestro YO.

Por ello, debemos aprender a estar solos y estar bien sin pareja. Sin miedo, sin ansiedad, en calma y sintiendo bienestar con nosotros mismos. Sólo si conseguimos esto, estaremos preparados para empezar una nueva relación, con la lección bien aprendida.

Por último, te recuerdo que puedes seguirme como Dra. Descanso ® a cualquiera de mis redes sociales o ingresando a mi blog  http://www.doctoradescanso.com

Psic. Alicia D de P

Doctora Descanso ®

Que sueñes con los angelitos ®

Fuente:
https://psicologiaymente.com/pareja/diferencias-amor-dependencia-emocional
https://wolofmujeressenegal.files.wordpress.com/2014/08/amar_o_depender.pdf
http://psicopedia.org/wp-content/uploads/2014/02/GUIA-DEPENDENCIA+EMOCIONAL.pdf

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