SUEÑOS ERÓTICOS

Sueños eróticos

Recomendaciones de la @DoctoraDescanso

Sabemos que dormir es imprescindible para nuestro equilibrio físico y mental y que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. Y aunque pueda parecer lo contrario, el sueño es un estado activo durante el que se producen cambios metabólicos, hormonales, en el aprendizaje, en la memoria… y en el que influyen multitud de factores.

Si hay una cosa que tenemos en común los seres humanos, son los sueños. Aunque no los recordemos todos soñamos…cuando dormimos, nuestro sueño atraviesa una serie de fases, de más a menos profundas. La fase del sueño en la que aparecen fantasías en forma de historias es la llamada fase REM. Todas las fases tienen una función fisiológica importante: reparar el organismo y consolidar funciones cognitivas, como la memoria.

Sea cual sea el contenido, soñar es inevitable: tener la capacidad de volar, perder los dientes o ser un superhéroe, por ejemplo. Los sueños han despertado siempre curiosidad, de ahí que haya reflexiones y teorías de todo tipo, mismas que se multiplican cuando se alude a los conocidos como sueños eróticos.

Al respecto,  sueños eróticos es algo natural: la sexualidad forma parte de nuestra vida, por lo tanto es lógico que algunos de nuestros sueños tengan este contenido y si indagamos un poco más en por qué tenemos sueños eróticos podemos comprobar que no hay una respuesta única dada la complejidad de los sueños.

¿Pero, qué dice la ciencia al respecto?

La corteza prefrontal del cerebro es la encargada de regular e inhibir los deseos agresivos y libidinales. Durante la etapa de sueño REM se activan los sistemas dopaminérgicos mesolímbico-corticales, asociados con los deseos sexuales, al tiempo que disminuye la actividad de la corteza prefrontal. De una forma u otra, esto se manifiesta en los sueños.

¿Deseos reprimidos o razones ajenas al soñador?

Han sido muchas las teorías que se han formulado a lo largo de la historia para justificar o encontrar la razón originaria que lleva a tener sueños eróticos. Aunque, en general, se pueden distinguir dos grandes grupos:

  • Quienes afirman que son la vía que encuentran el inconsciente para liberar miedos y temores relacionados con la energía sexual reprimida por el consciente. El mayor representante de esta idea fue Sigmund Freud, quien de forma concisa… decía que en los sueños eróticos cumplimos un deseo frustrado o interpretaciones más simples, que vienen a decirnos que la sexualidad es una parte importante de nuestro día a día y por eso también aparece en nuestros sueños. Otra teoría es que a veces los sueños eróticos aparecen en una época de menor frecuencia sexual, como una forma de buscar ese desahogo, ya que incluso pueden tenerse orgasmos en sueños, tanto en el caso de los hombres como en el de las mujeres.
  • Quienes consideran que son símbolos de situaciones cotidianas a las que cada individuo se enfrenta, por lo que requieren una interpretación más detallada. Por ejemplo, se puede interpretar que se valoran y desean especialmente algunas de las cualidades personales o profesionales que presenta el compañero o compañera del sueño o que se desea llegar a un acuerdo personal o profesional con él o ella.

Pero…¿Se Pueden controlar?  Al igual que el resto de sueños, los eróticos no se pueden controlar y cada persona los vive de forma diferente, en general con normalidad e incluso con placer y satisfacción. Sin embargo, en algunos casos se viven con malestar por diferentes motivos como verlos como algo sucio, inadecuado o como una infidelidad.

Algunos pacientes refieren sentirse preocupados o angustiados por tener sueños de contenido erótico, ya sea hombres o mujeres, quienes se molestan o preocupan porque sus parejas tengan sueños eróticos cuando duermen, buscando ayuda para poder controlarlos o inhibirlos.

En ese caso, el trabajo que se lleva a cabo no es el de evitar que se den esos sueños, sino desentrañar los motivos por los que las personas viven con angustia soñar o pensar, pues la mayoría de ocasiones hay malentendidos, poca información o información errónea que hace que viven este tipo de sueños como una infidelidad o como algo amenazante.

Al respecto debo mencionar que en la literatura hay mucha información sobre la interpretación de los sueños y que un punto en el que coinciden la mayoría de los autores es que no hay que tomar los sueños al pie de la letra.

Por ejemplo, si un hombre o una mujer sueña con una expareja, puede ser porque lo eche de menos, pero también porque pueda extrañarse la frescura, la impulsividad del sexo o el descubrimiento sexual con esa persona de la juventud, que no siempre es igual que el que se tiene con una pareja estable años después. Igualmente, aparecen en nuestros sueños personas inesperadas, como personas de nuestra familia, que no implican una atracción sexual, sino a lo mejor un conflicto no resuelto.

Ya lo he comentado en otras ocasiones pero quiero resaltar que en los sueños no hay una interpretación estándar aplicable a todo el mundo, sino que depende de la persona que sueña, de sus circunstancias, de lo que le haya pasado ese día, de su relación o su visión, y de su autoconcepto, etc. Para afrontar una posible culpabilidad, por favor no debemos olvidar que los sueños no se rigen por las reglas de la realidad y no podemos interpretar el subsconciente como la parte consciente.

**Los sueños o fantasías no necesariamente muestran deseos que una persona quiere llevar a la práctica. A veces se trata de contenidos que sólo son estimulantes porque son imaginados, pero no se busca nada más. En otras ocasiones puede que lo que se sueñe o fantasee coincida con deseos, pero tenemos la capacidad de regular nuestro comportamiento y tomar decisiones: no todo lo que se desea se lleva a la práctica, pues algunas veces puede no ser lo más conveniente.

Ahora bien…¿es bueno tener sueños eróticos? Respecto a si es saludable tenerlos, es tan saludable como cualquier otro sueño. Quizás lo es más en aquellas ocasiones en las que ayuda a liberar esa tensión sexual que pueda estar acumulada. También hay que tener en cuenta que a veces el sexo aparece no con una connotación evidentemente sexual, sino como la muestra de la cercanía a esa persona o incluso como una forma de resolver conflictos, caso en el cual, puede ser beneficioso para nuestro bienestar.

Por otra parte ¿Quiénes suelen tener más sueños eróticos? Las mujeres, sobre todo las jóvenes de ahora, tienen tres veces más sueños húmedos de los que tenían sus familiares femeninos hace 50 años. De hecho, es casi la misma que los hombres. La cantidad de tiempo que las mujeres entre los 16 y 30 años pasan soñando con el sexo es ahora casi la misma que gastan los hombres de su misma edad. Están a la par en cuanto a estos sueños se refiere. Pero ¿a qué se debe que las mujeres ahora tengan más probabilidades de recordar sueños eróticos que las de generaciones anteriores? porque la mayoría ya no sienten vergüenza de admitir que los tienen, ni esconden su deseo o sexualidad. Se ha encontrado que uno de cada cinco sueños que experimentan las mujeres más jóvenes suelen tener al menos un elemento erótico.

Entonces, parece que no hay diferencia por género en cuanto a la cantidad de sueños eróticos ; no obstante, si hay diferencia en las temáticas. Por ejemplo, las mujeres sueñan más con famosos (actores, cantantes…) y pasados amantes; mientras que en los hombres es más común soñar con sexo con varias personas o en grupo.

Igualmente, parece demostrado que hay periodos o momentos en los que se es más propicio a ellos como, por ejemplo, durante la pubertad o, en el caso de las mujeres, en los días previos a la menstruación o durante la ovulación.

¿Es posible alcanzar el orgasmo con un sueño erótico? Si, en ocasiones los sueños eróticos pueden ir acompañados de excitación y orgasmo tanto en hombres como en mujeres.

**El mejor ejemplo es la llamada polución nocturna de los hombres, es decir la eyaculación involuntaria durante la noche, generalmente relacionada con un sueño erótico, que es más frecuente en adolescentes, pero también puede aparecer en hombres más adultos, como decíamos, en una época de menor frecuencia sexual. En el caso de las mujeres también es posible, pero no todas lo recuerdan y no deja marcas tan visibles. Sin embargo, lo que confirma esta idea es que se puede llegar al orgasmo sin una estimulación física, por lo que el verdadero órgano sexual no son los genitales, sino el cerebro y se le puede sacar mucho más partido. ¿Y qué ocurre cuando nos despertamos? Podemos mostrarnos ansiosos, nerviosos, más tranquilos, o incluso excitados. De hecho, en ocasiones, si nuestro sistema nervioso, al detectar ese estímulo, ha enviado un mayor riego sanguíneo a nuestros genitales, puede haber una erección del pene o del clítoris.

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