ATRÉVETE A TOMAR DECISIONES: LA METÁFORA DEL PEZ Y LA PECERA

“No podemos convertirnos en lo que queremos ser, permaneciendo en lo que somos en la actualidad.”

Max DePre

Cuando nacemos, somos como un pez dentro de una pecera, nos van cuidando y alimentando y vamos creciendo progresivamente.

Hasta ahí todo bien, hasta que llega un momento en el que el pez crece y la pecera se le queda pequeña… Y ahora ¿qué? En este sentido, podemos decir que pueden ocurrir diversas situaciones, como que :

  • El pez que no se de cuenta de que su pecera se ha quedado pequeña.
  • El pez que se de cuenta, pero por miedo, comodidad, etc, prefiera seguir en ella.
  • El pez que se de cuenta y analizando sus opciones opta por cambiar a otra pecera algo mayor, que cubra sus necesidades actuales.
  • El pez que se sienta agobiado en esa pequeña pecera y cambie directamente a un entorno de libertad y sin límites, cómo por ejemplo, un mar.

Ahora bien, a los seres humanos, nos sucede lo que a estos peces, y nuestra vida transcurre según las decisiones que vamos tomando a lo largo de nuestro camino.

¿Qué tipo de pez eres?

Detallando cada uno de estos casos, podremos observar qué tipo de vida lleva cada uno de estos peces:

  1. El pez número 1 que por circunstancias de la vida no es consciente de que su pecera se le ha quedado pequeña y vive, con más o menos sufrimiento, con lo que le ha tocado vivir. Podríamos decir que este pez vive RESIGNADO.
  2. El pez número 2 es consciente de que se va chocando constantemente con las paredes de la pecera y siempre está protestando y quejándose de la mala suerte que tiene, pues le ha tocado vivir en un lugar que detesta pero del que no se atreve a salir por los motivos que sean. Este pez, diríamos que vive como una VÍCTIMA y en constante juicio.
  3. El pez número 3 es consciente de que su pecera se le ha quedado pequeña y analiza sus opciones y sus necesidades, para encontrar una que se le adapte al momento presente. Este pez, aunque tenga dudas de si acertará o no con su elección, se atreve a dar el paso para conseguir lo que él necesita. Diríamos que este pez vive TOMANDO DECISIONES, analizadas y meditadas.
  4. Y por último, está el pez número 4, el cual decide cambiar la pecera por otro espacio sin ningún tipo de límite, fruto de su agobio y sus ganas de sentirse libre. Este pez, es consciente de su malestar, se queja pero actúa, aunque, sin pensar en las consecuencias. Este pez podríamos decir que vive de manera IMPULSIVA y tomando decisiones sólo con el fin de huir del hastío de su vida.

Una vez analizados estos supuestos, me surgen varias preguntas:

  • ¿Te reconoces en alguno de ellos?
  • En caso de que te reconozcas y no hayas tomado ninguna decisión al respecto… ¿Te atreves a dar el salto?
  • Si eres cómo el pez número 4, ¿has aprendido algo de las decisiones que has ido tomando a lo largo de tu vida? Y si no es así, ¿crees que podrías parar para analizar la situación y tomar decisiones de manera menos impulsiva?

Aprender a cambiar: dar el salto

La capacidad de cuestionarme las cosas, y ver si estoy donde quiero estar, es lo que me ha permitido atreverme a dar saltos en mi vida y seguir dándolos siempre que sea necesario.

Así que, si no te has parado nunca a pensar, si estas dónde quieres estar y vives como quieres vivir… ¿A qué estás esperando? DA EL SALTO!!

La mayoría de la gente encuentra su pequeño hueco en la vida, una zona de confort dentro de la cual se siente a salvo. Dentro de los confines de su zona de confort, la gente puede hacer lo que le plazca sin que ello represente demasiada molestia; pero en cuanto se aventura a salir fuera de esos muros, aparece el miedo.

Dejar la zona de Confort

La gente se parece un poco a los peces de colores porque al igual que éstos, sólo crece en relación con el tamaño de la pecera en que los meten.

Si colocas a un pez de colores en una pecera pequeña, crecerá muy poco; sin embargo, si lo pones en una pecera grande crecerá mucho más; lo suficiente para adaptarse a ella. Y si lo colocas en un estanque, crecerá aún más.

La pecera, en este caso es nuestra metafórica zona de confort; es decir que para crecer tendríamos que ampliar continuamente las dimensiones de la pecera. Aunque al principio resulte incómodo, es la única manera que hay de hacerlo. Es natural que a la pecera más grande vaya unida una mayor responsabilidad, ya que esto es una condición inherente a todo proceso de expansión.

Si amplias tu zona de confort darás más interés y más perspectiva a tu vida.

Cuando sales de tu zona de confort, no la pierdes, en realidad la remplazas por una nueva, más amplia; y cuando ésta se rompa será remplazada por otra, y así sucesivamente. En realidad no se pierde nada y sí se gana mucho.

Psic. Alicia D de P

Dra. Descanso ®

Que sueñes con los angelitos ®

Zona de confort

FUENTE:

https://tenemosnoticias.com/noticia/tomar-atrvete-pecera-pez-87917/512706

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