10 PAUTAS EN LOS AMORES IMPOSIBLES O NO CORRESPONDIDOS

RECOMENDACIONES DE LA DOCTORA DESCANSO

Para muchos el amor es una carga, un dolor o una cruz que deben llevar a cuestas porque no saben, no pueden o no quieren amar de una manera más saludable e inteligente. Hay quienes se quitan la vida o se la quitan a su pareja, y están los que se agotan y quedan sin energía porque el amor les pide demasiado.

Morir de amor, es morir de desamor: el rechazo, el insoportable juego de la incertidumbre y de no saber si te quieren de verdad, la espera, el imposible o el «no», que llega como un jarro de agua fría. Es humillarse, rogar, suplicar, insistir y persistir más allá de toda lógica, esperar milagros, reencarnaciones, pases mágicos y cualquier cosa que restituya a la persona amada o la intensidad de un sentimiento que languidece o que ya se nos ha ido de las manos.

Infinidad de personas en el mundo se han quedado atrapadas en nichos emocionales a la espera de que su suerte cambie, sin ver que son ellas mismas las que deben hacer su revolución afectiva. Ya que cada quien reinventa el amor a su manera y de acuerdo a sus necesidades y creencias básicas; cada cual lo construye o lo destruye, lo disfruta o lo padece.

Entonces, ¿qué hacer? ¿Es posible amar sin equivocarnos tanto y que el sufrimiento sea la excepción y no la regla? ¿Qué se debe hacer entonces si…?

  • Estás con alguien que no te quiere, pero tú sigues ahí
  • Mantienes una aventura, y llevas a cabo una vida paralela en la que sueñas reemplazar mágicamente a tu pareja por el amante y que todo siga igual, como si nada hubiera pasado
  • Te encuentras en una relación desesperante porque tu «pareja» tiene «dudas» y no estás segura o seguro de sus sentimientos
  • Tienes un amor reciente o antiguo, que no puedes olvidar y no te deja establecer nuevas relaciones
  • Te has separado recientemente y te sientas sola o solo y estés cansado del amor
  • Tu pareja no expresa el amor como quisieras y necesitas, y sientes que te deja a un lado y es indiferente

Lo primero que debes comprender es que para amar no hay que sufrir, desvanecerse, depender, ser uno con el otro o alterar la identidad: eso es intoxicación afectiva. Amar no es un acto masoquista donde dejas de ser tú y te complace sentirte maltratado o humillado bajo el yugo de otra persona. Coincidir con una persona, mental y emocionalmente, es una suerte, y amar es vivir más y mejor, si el amor no es enfermizo ni retorcido. En el amor sano no caben la resignación ni el martirio, y si tienes que anularte o destruirte para que tu pareja sea feliz, estás con la persona equivocada.

Pero, específicamente, ¿Por qué seguimos en una relación insana, a sabiendas de que no nos aman? Esperar a que te quieran puede ser una de las experiencias más humillantes y tristes: “No me ama”,  “Ya no me abraza, ya no se preocupa por mí” o “Nunca me he sentido realmente amada o amado”. ¿Qué esperas, entonces? Mendigar amor es la peor de las indigencias, porque lo que está en juego es tu persona, y si el otro, el que está por “encima”, acepta dar limosnas, no te merece.

¿Quién tiene el poder en una relación? No es el más fuerte, ni el que tiene más dinero, es el que necesita menos al otro. Si tu pareja o a quien amas puede prescindir de ti mucho más fácil de lo que tú puedes prescindir de él o ella, hay que equilibrar la cuestión. Una persona honesta jamás estaría con alguien a quien no ama para aprovecharse de ciertos beneficios, llámese comodidad, dinero, compañía, etcétera. Entonces…si no te quieren, no es negociable.

En los amores la esperanza resulta muy mala consejera. En ocasiones, la crudeza de la realidad o la más dolorosa desesperanza nos quita la carga de un futuro inconveniente. Si bajara un ángel y te dijera que a quien amas nunca podrá amarte realmente, por lo menos como te gustaría, ¿seguirías manteniendo la relación o seguirías esperando algo de él o ella? Si es evidente que no te quieren y sigues allí a la espera de la resurrección amorosa, dispuesta o dispuesto a responder a cualquier insinuación, te extralimitaste: estás del otro lado. No hay dudas: no te aman, y alguien tiene que irse.

Y aunque la verdad es que cuando hablamos de amor nadie dispone del manual perfecto que ofrezca respuesta a todas las preguntas, por tu propia salud, felicidad y crecimiento personal enlisto las siguientes estrategias para salir de una relación o un amor incapacitante, imposible y/o no correspondido:

  1. Aprende a Perder, a tomar de conciencia y a aceptar los hechos… acaba con el autoengaño: aunque duela, se ha ido, no te ama, ya no está, ya no quiere estar. ¿Para qué insistir? Hay cosas que te son imposibles, no importa el deseo y la ganas que le pongas. Aprender a perder es la capacidad que tiene una persona para discernir qué depende de uno y qué no, cuándo insistir y cuándo dejarse llevar por los hechos. No tiene mucho sentido «convencer» a alguien de que te quiera (el amor no sigue ese camino), pero sí puedes despejar tu mente para dejar entrar a una persona que se sienta feliz de amarte. Es mejor que emplees cada gota de energía y sudor en sanar tu alma que invertirla en lamentarte por lo que podría haber sido y no fue. Los que se quieren a sí mismos emplean esta frase afirmativa y orgullosa, saludable a fin de cuentas: «Si alguien no me quiere, no sabe lo que se pierde». A medida que el tiempo transcurra y empieces a vivir tu vida, llegará la calma. No existen fármacos para este tipo de dolor, hay que soportarlo y resistir.
  2. Pierde la esperanza: En los amores imposibles: la esperanza es lo primero que debemos desaparecer: No futuro. Y aunque nos han enseñado que la esperanza es lo último que se debe perder —y posiblemente sea cierto en algunas circunstancias límite—,en el amor imposible o en el desamor declarado y demostrado, la desesperanza es un bálsamo. Si no te aman, no esperes nada, no anticipes positivamente; los amores tardíos son amores indeseables: no sirven.
  3. Mantén separación (física, emocional y mental) /Emplea unmantrapara poder poner distancia emocional: un mantra es una expresión, una palabra que repetida muchas veces adquiere un significado en nuestra mente. Así, este tipo de estrategias mentales ayudan también a tomar conciencia emocional de ciertos aspectos que pueden ser dañinos. Como ejemplo, un mantra que deberíamos integrar en estos casos es el siguiente: “lo que dice y hace me hace daño. Esto no es amor. Su conducta no va a cambiar”. Esta estrategia sencilla te ayudará a  mantener la distancia. Aléjate de la humillación en cualquiera de sus formas —suplicar, jurar, «agachar la cabeza», esclavizarse o halagar excesivamente al otro—, tienen un efecto bumerán. Acéptalo con madurez.
  4. Di no al miedo, y cree que mereces amar y ser amado libre y sanamente… que mereces algo mejor: Jamás dudes en solicitar ayuda, a un amigo, a una compañera, a ese familiar que siempre te apoya o cualquier profesional de la salud o servicios sociales. Nadie merece una vida habitada por el desgaste psicológico, por la presión y el miedo. Invierte todas las energías en ti mismo. Has pasado un tiempo excesivo siendo como un pequeño satélite orbitando alrededor de un planeta que no te ha aportado nada. Es hora de moverte, de encontrar tu propio horizonte y recuperar nuevas ilusiones, esas que son propias y que todos merecemos.
  5. Rodéate de gente que te ame: los que te quieren de verdad toman partido y te defienden, intentan sacarte a flote, no importa si tienes razón o no, se preocupan por ti, y punto. Lo que necesitas es apoyo, soporte emocional, silencios compartidos, el golpecito en la espalda, la palabra de ánimo, el amor de los tuyos, de los que buscan mermar tu dolor. Necesitas «queridos mentirosos» que te digan que eres genial, atractivo, buen partido o cualquier otra cosa que le venga bien a tu aporreado «yo». La crítica constructiva hay que dejarla para después, ahora hay que sacarte del agujero en que has caído, y en este proceso ayudarán mucho los que te quieren de verdad. Y es ahí, en la base segura de la amistad, donde irás reconstruyendo tu capacidad de amar.
  6. Aléjate de todo lo que te recuerde a ese amor que no te lleva a ningún lado: No necesitas visitar a solas los lugares contaminados de recuerdos afectivos. En ocasiones, meterse de lleno en el recuerdo y sufrir hasta donde el organismo sea capaz cumple una función terapéutica, pero es mejor que estas «inundaciones» sean dirigidas por un profesional especializado en el tema. Mejor intenta crear a tu alrededor clima de paz que se refleje en tu interior. Limpia el lugar y genera un nuevo ambiente motivacional. Recuerda: ya no hay esperanza, no te aman, es irrecuperable. ¿A qué estás esperando? Saca, empaqueta y regala todo lo que tengas de él o ella, de esa relación, de ese amor que no te ama. Empieza de cero.
  7. Aplica la técnica del stop: cada vez que te llegue un pensamiento referido a él o ella, una imagen o un recuerdo, da una palmada y di en voz alta: «¡Stop!». Es un alto en el camino que desorganiza el pensamiento por unos instantes y te da un respiro. Después de intentarlo algunas veces, el stop será parte de tu lenguaje interno. No es la gran solución, pero ayuda y alivia.
  8. No te encierres en tu propio pensamiento, ni te alejes de la gente: conviene ir a un cine (donde no proyecten películas de amor), ir a comer (no al lugar donde ibas con él: tampoco pidas su plato favorito), visitar a los amigos (prohibido hablar del tema)… En fin, salir a la luz pública, exponerte al mundo y al prójimo. Aunque te cueste creerlo, el sol seguirá saliendo y el movimiento de la vida no detendrá su curso.
  9. Recuerda tanto lo bueno como lo malo: no tiene mucho sentido exaltar y recordar los «años gloriosos» ni los «bellos momentos». ¡Equilibra! haz un balance de la información: no olvides lo negativo, no santifiques a quien no te ama. No endulces lo desagradable, no disculpes lo que merece rechazo. ¿No tenías buen sexo? ¿Era egoísta? ¿Te fue infiel? ¿Era indiferente? ¿No tenías de qué hablar? ¡No lo ocultes! ¡Rescátalo de la memoria, reproduce los hechos! No digo que maldigas ni que te dejes atrapar por la venganza o el odio, lo que te propongo es tener presente lo malo de la relación. Porque si empiezas a magnificar y exagerar los atributos positivos de él o ella, será más lento y difícil elaborar el duelo. Separarse de un ángel es mucho más difícil que hacerlo de un ser humano.
  10. Si tienes hijos, únete a ellos: No me refiero al apego enfermizo. Tampoco sugiero que dejes a un lado tus otros roles para convertirte exclusivamente en padre o madre. Pero los hijos son parte de una misión que llevamos incorporada en los genes. Tus hijos son parte tuya y el amor que sientes y que ellos sienten por ti supera prácticamente todas las pruebas. Así que vuélcate en ellos, en ese amor genuino y descontaminado; míralos como un regalo que te alegra y te hace la vida más llevadera. Ellos no tienen la culpa y te necesitan fuerte y eficiente. Por más deprimido que te sientas tienes que seguir a su lado, educándolos, cuidándolos. La fórmula parece funcionar de esta manera: ese amor te hunde, tus hijos te rescatan. Esa persona no te quiere, tus hijos te aman incondicionalmente. No sólo te realiza el amor de pareja, también lo hace el amor a los hijos.

Por último, te recuerdo que puedes seguirme como Dra. Descanso ® a cualquiera de mis redes sociales o ingresando a mi blog  http://doctoradescanso.com/

Psic. Alicia D de P

Dra. Descanso ®

 

Que sueñes con los angelitos ®

Fuente:

http://www.sociedadytecnologia.org/file/download/190037

https://lamenteesmaravillosa.com/como-salir-de-una-relacion-de-pareja-toxica/

Libro: Los límites del amor (Walter Riso)

Libro: Manual para no morir de amor (Walter Riso)

2 comentarios de “10 PAUTAS EN LOS AMORES IMPOSIBLES O NO CORRESPONDIDOS

    • Psic. Alicia Dde P dice:

      Gracias Dulce!! M siento responder tan tarde, tuve un problema con la notificación de comentarios . Pero ya estoy aquí! Sigue en contacto, siguéndome en mis redes sociales y suscríbete a mi canal para escuchar mis programas, me dará mucho gusto… saludos y bendiciones

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